José Antonio Calcaño proviene de una familia
donde el arte y la cultura forman parte de su medio
ambiente, se formó al lado de escritores e intelectuales.
Es por ello que desde muy pequeño se inclina por todas
las artes. Nace el 23 de marzo de 1900 y fue inscrito
por su madre en las escuela de música que existían en
Caracas para aquella época. Estudió piano y violoncello.
En su adolescencia hace estudios en el Círculo de Bellas
Artes y forma parte del movimiento cultural de principio
de siglo en todas su órdenes.

| Se le preguntó
una vez a Calcaño: ¿Que es la eternidad?
El Maestro contestó: "La eternidad es
la eternidad, es lo que no tiene principio ni fin"
y "me gustaría ir a la sección
donde puediera estar más cómodo." |
El Profesor Calcaño, como se le conoció
en el ambiente artístico, se destacó como pianista,
actuando en conciertos de cámara al lado de prestigiosos
instrumentistas y como director de orquestas y coros.
Por otra parte, fue investigador prolífico en historia,
lo que le valió ocupar un sitial en la Academia de la
Historia, como individuo de número, a la que se incorporó
en el año 1967. También fue miembro de la Real
Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid y
perteneció a importantes instituciones históricas, culturales
y musicales.
Sin dejar de darle importancia a los aspectos
ciencia, tecnología y filosofía, a los cuales el Profesor
Calcaño dedicó parte de su vida, se puede decir que
en la música se fundamenta su obra bibliográfica, que
ha contribuido en gran medida al estudio del quehacer
musical de nuestro país.
Entre
sus escritos, merecen especial mención: Contribución
al Estudio de la Música en Venezuela, publicado
en 1939, La Ciudad y su Música, publicada en
1958 y ganador del Premio Municipal de Prosa y la Biografía
del Padre Sojo, publicada en 1960. En 1967,
para conmemorar el cuatricentenario de la ciudad de
Caracas, publicó 400 Años de Música Caraqueña
y en 1978 publicó su Atalaya. Por otra
parte tiene una obra poética inédita, Flor en Tauro.
Como crítico musical fue autor de numerosos trabajos
periodísticos, los cuales firmaba
con
el seudónimo de "Juan Sebastián". Como
compositor destacan sus numerosas obras para coro y
sus obras sinfónico corales. De Profundis,
estrenada el 17 de diciembre de 1969; Elegía Coral,
homenaje a Andrés Eloy Blanco, con poema de Miguel Otero
Silva; In Memorian a la Batalla de Carabobo
estrenada en 1971 en el Panteón Nacional.
También
compuso obras instrumentales, de cámara y partituras
sinfónicas. Para 1936 había compuesto dos cuartetos
de cuerda. En 1945 compuso Sinfonía, obra
para orquesta sinfónica.
El Profesor Calcaño también compuso la obra para ballet,
Miranda en Rusia, compuesta en 1945 a solicitud
del Coronel De Basil del Ballet de Montecarlo.
En 1978 le fue concedido el Premio Nacional de Música.
Falleció en Caracas el 12 de septiembre de 1978.

SUBIR